¿Por Qué No Comemos Legumbres En La Dieta Paleo? | PaleoSOP

¿Por Qué No Comemos Legumbres En La Dieta Paleo?

Si nos detenemos simplemente unos segundos en Google, encontraremos miles de artículos aclamando las maravillosas propiedades de las legumbres, especialmente de aquellos que siguen estilos de vida en donde no se consumen proteínas animales.

¿Pero son las legumbres tan buenas como las pintan? ¿Por qué en el estilo de vida Paleo no las comemos? ¡Hoy te contamos todo!

¿Por qué no comemos legumbres en Paleo?

1. Valor nutricional bajo

Los grandes defensores de las legumbres se basan en los valores nutricionales de estas, pero en su estado crudo, una vez que las legumbres se cocinan, pierden gran parte de su valor nutricional.

Las legumbres son a menudo elogiadas por ser una gran fuente de proteínas, y si bien contienen una cantidad decente, todavía no son tan buenas como la mayoría de las fuentes animales, especialmente cuando se tiene en cuenta la calidad de la proteína.

Las legumbres también son altas en hierro, magnesio, potasio y calcio. Desafortunadamente, estos son los principales minerales que no se absorben debido a los altos niveles de fitato. 

Para ser justas, diremos que las legumbres aportan algo de valor nutricional, pero nada que no puedas obtener más fácilmente y mejor de otros alimentos.

2. Las legumbres contienen fitatos

Los fitatos, en su mayor parte, evitan que se absorban minerales. Por sí solos, no son de gran preocupación pero si se quiere seguir una dieta sin proteína animal o bien incluyendo grandes raciones en nuestra dieta habitual, habría que tener en cuenta que evitan la absorción de una gran cantidad de minerales.

Además, los fitatos también inhiben el funcionamiento de ciertas enzimas que son críticas para la digestión, como la pepsina y la amilasa.

3. Las lectinas

Las lectinas son proteínas presentes en las semillas de las plantas, especialmente en los cereales, las legumbres (sobretodo soja), nueces y semillas.

Se cree que su función es la de proteger la semilla para asegurar la supervivencia de la planta: causan malestar intestinal considerable (diarrea, náuseas, hinchazón, vómitos e incluso la muerte) a quienes se comen la semilla, esperando que el depredador aprenda su lección y no vuelva nunca más a comerse esa planta.

Posiblemente, pueden no causar ningún problema inmediatamente después de ingerirlas, pero a menudo conducen a problemas a largo plazo, tales como no ser capaz de absorber adecuadamente las vitaminas y minerales, alergias a los alimentos, artritis y una variedad de otras condiciones.

Estamos expuestos a las lectinas principalmente a través de los cereales (trigo, avena, arroz, centeno, cebada, etc.), las legumbres, los productos lácteos y las plantas solanáceas (patata, tomate, pimientos).

Tenemos que comentar que  la mayoría de las lectinas son desactivadas por el calor, lo que significa que cuando cocinas estos alimentos, la mayoría de las lectinas se vuelven inofensivas. Aún así, si sufres de problemas intestinales (IBS) o patologías autoinmunes como Crohn o Hashimoto, las lectinas probablemente te darán problemas.

4. Pueden contener fitoestrógenos

Los fitoestrógenos no son realmente estrógenos, pero actúan como estrógenos. Dentro del cuerpo, los fitoestrógenos se unen a los mismos receptores a los que se une el estrógeno, pero los fitoestrógenos emiten una señal mucho más débil que los estrógenos.

Debido a que las señales son débiles, el cuerpo a menudo producirá estrógenos en exceso, lo que puede contribuir al desequilibrio de todo el sistema hormonal.

Las mujeres con SOP, ya tenemos suficiente desequilibrio hormonal como para añadir más alimentos que contribuyan al mal funcionamiento de nuestras hormonas, ¿no?.

Mencionar que la soja está llenita de fitoestrógenos, por eso las mujeres con SOP huimos de la soja.

5. FODMAPs

Las legumbres son ricas en FODMAPs, que son un tipo de carbohidratos difíciles de absorber para muchas personas, dado que se fermentan en el intestino por la acción de nuestra flora provocando gases, pesadez, hinchazón y malestar.

Las legumbres pueden ser una gran pesadilla para aquellas personas con síndrome de intestino irritable.

¿Entonces como legumbres o no?

La principal conclusión de las legumbres es que podrían ser más negativas que positivas para la salud. Combinando el ácido fítico y  la falta de grasas en las mismas legumbres, podría producir una deficiencia nutricional. Los cacahuetes y la soja son particularmente problemáticos, son alimentos que definitivamente deberían evitarse.

Dependiendo de la persona, algunas legumbres no causarían tantos problemas, pero siempre y cuando se hayan preparado adecuadamente.

Una dieta basada en alimentos de origen animal de alta calidad es mucho más nutritiva.

Si realmente te encantan las legumbre y piensas que te sientan bien, te recomendamos que las prepares adecuadamente. Las técnicas de remojo, germinación y/o fermentación pueden descomponer muchas de las lectinas y fitatos, y además si están fermentadas también obtendrás algunas bacterias que son saludables para tu intestino.

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Referencias
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2858001/
https://chriskresser.com/are-legumes-paleo/
https://www.marksdailyapple.com/lectins/#axzz2wF27sMVe

María C.

Co-Fundadora

COACH NUTRICIONAL Y TÉCNICO SUPERIOR EN DIETÉTICA EN PROCESO. CONSULTORA DE MARKETING DIGITAL.[email protected]

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